Ideas de Inversión

Cómo enseñarles a los adolescentes a invertir (sin quedar en la bancarrota)

¿Cómo enseñarles a los adolescentes y adultos jóvenes sobre el mercado bursátil?

Los maestros y los planificadores financieros coinciden en que la educación financiera es importante, pero tienen distintas posturas sobre los mejores métodos a emplear.

Algunos afirman que se debería alentar a los adultos jóvenes a invertir en acciones individuales para que puedan aprender experimentando. Otros dicen que este camino es arriesgado y posiblemente contraproducente, ya que podría resaltar las lecciones equivocadas. Es mejor recomendar que los jóvenes que aspiran a convertirse en expertos en la bolsa coloquen su dinero en fondos indexados de bajo costo, sostienen.

Larry Glazer, asesor financiero de Boston y presidente estatal del directorio de la Coalición JumpStart para el Alfabetismo Financiero Personal, promueve un enfoque activo. «Los jóvenes no están invirtiendo en el mercado», subraya. «No vas a involucrar a alguien al comprar un fondo indexado».

Jacqueline Prester, una profesora secundaria de negocios y tecnología en el estado de Massachusetts, combina una competencia de inversión, en la cual cada alumno invierte en un portafolio virtual de acciones, con investigación y análisis realizados en clase. «Doy tiempo a los estudiantes para que investiguen las compañías con las cuales tengan una relación de negocios o estén presentes en su vida cotidiana, como Facebook y Twitter«, señala.

La docente sostiene que los jóvenes se apasionan por su competencia de inversión. «Los estudiantes acuden con ansias a mi clase todos los días para ver cómo están posicionados», dice. «Saben que el mercado bursátil fluctúa debido a múltiples factores. Hablamos de eso en clase.»

Algunos padres financian cuentas de inversiones reales —habitualmente con montos pequeños— y alientan a sus hijos a arriesgar dinero real.

«Estoy de acuerdo con que debemos encontrar formas de que los jóvenes se interesen en invertir», opina Judy McNary, planificadora financiera en Boulder, estado de Colorado, y autora de «Coin», una guía de gestión de dinero para graduados universitarios recientes. No obstante, sostiene la experta, el problema de invertir en acciones es que alienta a los alumnos a centrarse en las ganancias a corto plazo y en empresas populares, en lugar de seguir prácticas de inversión saludables.

En los talleres que dicta para adultos jóvenes, McNary se centra en cómo construir riqueza al abrir cuentas de jubilación individuales e invertir a largo plazo en fondos de inversión diversificados de bajo costo. Agrega que la propuesta ha tenido muy buena acogida.

Cada enfoque tiene sus pros y sus contras.

Cierto, sería bueno que los jóvenes se comportaran con sensatez y priorizaran el largo plazo. Pero la ventaja de invertir en serio es que es probable que cautive su atención y les brinde una experiencia concreta.

«Al igual que todas las experiencias emotivas en la vida, el sabor completo de perder una cantidad importante de dinero no se puede explicar en palabras», escribió hace 75 añosFred Schwed en el clásico de Wall Street «¿Dónde están los yates de los clientes?». Ninguna teoría o descripción verbal, sostuvo, «puede siquiera aproximarse a lo que se siente perder una cantidad real de dinero que uno solía tener». La investigación en educación ha mostrado que aprendemos mucho más al hacer que con sólo leer o escuchar.

En las últimas semanas, me he topado con varias instancias en las cuales los jóvenes probaban suerte con las acciones por su cuenta, o eran alentados a hacerlos con pequeñas sumas provistas por sus padres.

Una pareja me dijo que estaban financiando una cuenta de inversión experimental para su hijo adolescente como herramienta de aprendizaje. Una graduada universitaria afirmó que quería invertir en acciones individuales para ver como le iba.

No obstante, comprar acciones sin guía ni teoría de sustento podría enseñarles a los jóvenes las lecciones equivocadas y, además, si pierden dinero, podrían alejarlos por completo de la inversión.

Si la generación previa quiere ayudar, podrían comenzar advirtiéndoles a sus hijos, nietos y sobrinos sobre tres verdades del mercado bursátil que han sido demostradas por una gran cantidad de investigación en Wall Street.

Primero, nadie ha podido predecir las oscilaciones del mercado bursátil en forma consistente. Segundo, pocas cosas son tan peligrosas para la salud como la más reciente acción de moda de alto crecimiento. En tercer lugar, la inversión exitosa sólo funciona a largo plazo.

En el curso de sus especulaciones, casi sin dudas aprenderán las tres lecciones de la forma más difícil. Pero podría ser útil que también se las expliquen.

Y mientras adquieren experiencia propia, pueden leer algunos libros interesantes sobre Wall Street y sus protagonistas.

Fuente:

Cómo enseñarles a los adolescentes a invertir (sin quedar en la bancarrota)

http://lat.wsj.com