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¿Cómo hacer de un despido un acto respetuoso y digno?

Despedir a un empleado nunca es fácil. Generalmente una o ambas partes, patrón y empleado, acaban molestos y preferirían no volverse a ver, y si lo hacen, a menudo es únicamente en las salas de un tribunal.

Así, pareciera que una situación de este tipo está destinada a generar malos sentimientos que se ven reflejados en conversaciones retenidas o negativas; emociones como enojo, rencor y culpa; incluso represalias. Dada la naturaleza sensible de un despido, la mayoría de las personas no esperaría un resultado diferente.

Proponer, entonces, que haya un despido digno, respetuoso y valioso, suena a muchos como una fantasía y hasta una locura. Por ende, muchos patrones y empleados actúan estratégicamente a la hora de tal evento y se protegen hasta los dientes, si es posible.

En Mesa Consultores decimos que esto no solo es innecesario, sino que es contraproducente, ya que casi todas las personas involucradas acaban con una muy mala sensación y hablando mal el uno del otro, lo cual tiene un impacto negativo. Y para los empleados que permanecen en la empresa, se quedan con sentimientos encontrados y en ocasiones con una percepción de injusticia y miedo de que esto les podría pasar en cualquier momento.

Desafortunadamente esta percepción no desaparece y se vuelve parte de la cultura de la empresa, lo que disminuye el nivel de compromiso y lealtad de los empleados hacia la organización.

Si la realidad es que es necesario e inevitable despedir a un empleado, sí es posible hacerlo de una manera respetuosa, digna y valiosa y te compartimos una experiencia propia que quizá pueda servirte para cuando llegue ese difícil momento:

Recientemente despedimos a una empleada. Hacerlo no fue fácil ya que es una persona que apreciamos, hecho que le demostramos durante su estadía en la organización. Desafortunadamente no estaba logrando los objetivos de negocios y después de algunas advertencias fue necesario prescindir de sus servicios. Procedimos a despedirla.

El resultado de ese despido fue sobresaliente ya que esta persona nos escribió posteriormente un correo donde nos decía que nos apreciaba, respetaba y admiraba y que nos seguiría recomendando entre sus conocidos.

Aunque este tipo de respuesta de parte de un empleado despedido no está garantizada, sí existe la posibilidad de mantener un entorno de respeto y dignidad en la empresa y de continuar con este entorno a la hora y después de un despido, aumentando así la posibilidad de que el impacto de dicho despido tenga efectos positivos. Trabajar un despido no es cosa de un momento, es un proceso. A continuación te decimos cómo hacerlo:

1.- Establece clara y específicamente los objetivos a lograr para cada empleado. Muchas veces los empleados no logran los objetivos de negocios porque no existe claridad acerca de qué es lo que tienen que lograr y qué acciones deben tomar para lograrlo.

Generar este nivel de claridad y especificidad ayuda a evitar malos entendidos, respecto a expectativas.

2.- Apoya activamente al empleado a lograr sus objetivos. El trabajo más importante de un jefe no es dar órdenes y ejercer su autoridad, sino apoyar a los empleados a lograr sus objetivos.

Los tiempos del jefe como capataz han caducado; hoy día se requiere la figura del coach como jefe con un compromiso al éxito de sus empleados y colaboradores.

3.- Genera un entorno de respeto y dignidad al interior de tu empresa y mantenlo en todo momento.

Si quieres contar con el compromiso, aprecio, respeto y lealtad de tus empleados, trátalos con compromiso, aprecio, respeto y lealtad. ¿Suena lógico, no? Trata a las personas como quieres que te traten.

4.- Crea un entorno de disciplina y llama a las personas a cuentas constantemente por sus compromisos y acuerdos.

Un entorno de aprecio y respeto no está peleado con la disciplina empresarial y operativa. De hecho, es posible llamarle la atención a alguien o incluso despedirle con respeto y dignidad.

5.- Establece claramente las consecuencias de no lograr los objetivos acordados y aplícalas cuando sea necesario. La manera más eficaz en la que los seres humanos aprendemos en la vida es mediante consecuencias.

Establecer claramente las consecuencias y aplicarlas cuando sea necesario comunica a todo mundo lo que realmente se espera y lo que sucede cuando lo esperado no se logra.

En Mesa Consultores afirmamos que existe la posibilidad de auténticamente interesarse y preocuparse por las personas y al mismo tiempo tener un nivel riguroso de exigencia por la obtención de resultados de negocios y el cumplimiento de la disciplina operativa.

Fuente:

¿Cómo hacer de un despido un acto respetuoso y digno?

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