El problema no es el trabajo ni su jefe, sino usted

El problema no es el trabajo ni su jefe, sino usted

Cuando siente que definitivamente usted no encaja o que está teniendo muchos problemas en el trabajo, es fácil echarle la culpa al lugar o a las personas. Pero, ¿ha intentado hacer el análisis en usted?

Muchas personas no se sienten conformes con su trabajo: el salario no puede ser muy bueno, hay un jefe que tiene una actitud déspota o el clima laboral, aunque en éste último prácticamente que se reúnen todas las situaciones que pueden afectar la tranquilidad, productividad y comodidad de una persona.

Según Ángela Pineda, Directora Regional Centro de Adecco Colombia, “la insatisfacción en el clima laboral provoca tensión en los empleados, reduce la productividad y limita el aporte a la innovación, un mal clima genera alta rotación de personal, pérdida de talento y conocimiento, lo cual se traduce en resultados no favorables para la compañía, y menor capacidad de  competitividad”.

La cuestión es que puede que usted se queje constantemente de todo, pero no ha hecho el análisis específico de qué es lo que está mal: siempre habrá un factor, en particular, que sea el que más le moleste y cause incomodidad, por lo que es bueno determinar cuál es el que puede ser y empezar a trabajar en él.

Tenga en cuenta que siempre que hay un problema de relaciones, parte y parte son responsables. Así, aquí le ofrecemos algunas preguntas y cuestionamientos que debe hacerse porque puede que el problema no sea su trabajo, su jefe, ni sus compañeros, sino usted:

  1. No comparte sus objetivos

Esto sucede especialmente para aquellos que tienen un cargo gerencial. Según The Muse, si usted no ofrece una ruta de orientación para las personas con las que trabaja, no espere que sepan qué hacer o a dónde ir porque, efectivamente, no lo saben. No critique a las personas que trabajan con usted, porque muchos de los problemas en las oficinas se basan en la falta de comunicación, cuando usted no indica qué quiere y qué espera de su trabajo y de cómo lo quieren ver.

  1. No asume las sugerencias

O las órdenes que le dan sus superiores o pares.  Esto hace que las personas sencillamente se alejen de usted, porque su actitud no es constructiva y, por el contrario, se muestra como una persona que no sabe trabajar en equipo y que sólo busca “hacer su voluntad”. Claro, hay situaciones que pueden encontrarse fuera de sus funciones, pero no es nada que no se pueda establecer a través de un diálogo con su superior, aclarando cuáles son sus funciones.

Aquí también hay una señal clara: es de quienes se la pasa pidiendo perdón, más seguido de lo que pide autorización o permiso para hacer ciertos procedimientos propios de su trabajo.

  1. Ve a todos como unos “lambones”

Cree que todas las personas que están allí con usted han logrado su puesto, por el simple hecho de que les gusta alabar o enaltecer a los jefes o a las demás personas. Esto hace que usted sienta que todo el mundo está en contra suya y que nadie lo entiende y lo apoya en su tarea diaria. Además, puede que cualquier gesto de amabilidad lo tome a mal, porque siente que “le van a cobrar el favor después” y eso no es algo que le agrade.

  1. Dice “no es mi trabajo”

Usted sabe cuáles son sus funciones y eso lo tiene muy claro. Pero cuando alguien se le acerca a pedirle algún tipo de información o le solicitan hacer un favor particular, usted siempre tiene esta frase como respuesta. Esto es un signo principal de una persona complicada y conflictiva, que simplemente no le gusta que interfieran con sus funciones y que se limita a hacer lo que está en el papel porque “por eso es por lo único que me pagan”.

  1. Exige pero no da ejemplo

Desde el hecho de criticar al compañero que “se la pasa pegado al celular” o a aquel que un día salió muy temprano porque ya había terminado pronto; pero sucede que usted también ha hecho pero no ha sido consciente de ello o sencillamente no le interesa lo que los demás piensen de usted. Lo mismo sucede al momento de hacer sus labores, pide que los demás hagan pero usted no es de los que hacen lo que le piden. Entonces, no se queje.

  1. Siempre se excusa

Ante cualquier solicitud o requerimiento siempre tiene un “pero” que lo exime de cualquier responsabilidad o error que haya hecho o dejado de hacer. Recuerde que su trabajo es cuestión suya, así que si es de quienes se excusa por cada cosa, puede que el verdadero problema de por qué no están funcionando los procesos en su oficina, sea tema suyo más no de sus compañeros.

  1. No es claro

Volvemos al tema de la comunicación. Cuando usted no sabe darse a entender ni sabe escuchar lo que le están diciendo, hay graves problemas. Usted puede tener toda la intención de hacer las cosas bien o de dar las directrices según corresponda, pero nunca se pregunta por si las personas a quienes les está hablando comprendieron lo que usted quería decir. Según US News, este factor es el que rompe cualquier tipo de relación y posibilidad de que se construya un buen vínculo de reciprocidad.

Fuente:

El problema no es el trabajo ni su jefe, sino usted

http://www.finanzaspersonales.com.co

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