Los caracoles, una oportunidad de negocio

La cría de caracoles es un negocio poco explorado en el país. Sin embargo, las condiciones climáticas y las oportunidades en el mercado externo son propicias para el desarrollo de esta ganadería de especies menores.

Al no cumplir con los estándares que exige el mercado internacional, la experiencia local en la producción y exportación de caracoles ha sido poco exitosa. La demanda está garantizada, pues en el país al año se producen cerca de 20 toneladas de este molusco y en el mundo hay un potencial de consumo de 300.000 toneladas que no se alcanzan a satisfacer con la oferta de los grandes productores.

La oportunidad de negocio empezó a materializarse con la visita de unos empresarios y técnicos españoles, que visitaron Colombia con el fin de estimular la cría de estos animales, para exportar a ese país. En el diálogo, se firmó una carta de intención para comprar 300 toneladas de caracoles de tierra siempre y cuando cumplan con todos los requerimientos técnicos.

Sin embargo, si el país busca aprovechar este potencial, se deben cumplir con los requerimientos técnicos de producción y venta que exigen los europeos. “Para lograr cumplir con los estándares requeridos, hay que agregarle el componente de investigación e innovación a los procesos técnicos que se realizan en el país”, dijo la presidente de Anhelco y docente investigadora de la Universidad de la Salle, Marleny Cardona.

Por lo anterior, en busca de cumplir con la cuota de producción e incentivar la producción de esta carne, la Asociación Nacional de Helicicultores de Colombia (Anhelco) y la Facultad de administración de empresas agropecuarias de la Universidad de la Salle, sellaron una alianza para desarrollar un centro tecnológico y de investigación para garantizar la calidad y poder ofrecer un producto estable y una calidad basada en procesos estandarizados.

“Es importante promover el desarrollo investigativo en el sector para lograr producir los tamaños óptimos, ya que para producir todas las toneladas que se necesitan, en los tiempos normales, habrá que industrializar el sector”, agregó la investigadora.

Demanda garantizada

La demanda potencial en el mundo es de 300.000 toneladas de caracoles. Francia e Italia, que son los principales consumidores de caracol de tierra del mundo, con su producción interna no alcanzan a satisfacer el total demandado por sus habitantes.

Italia por ejemplo demanda 25.000 toneladas anualmente y solamente logra producir 12.000 toneladas. Francia está demandando en estos momentos, mas de 50.000 toneladas y tiene que acudir al mercado internacional para abastecerse.

Los países exportadores de caracoles de tierra son Yugoslavia, Turquía y Marruecos. Además de los europeos, Colombia tendría facilidad de exportar toda la producción hacia Estados Unidos, Canadá y China, donde está el mayor consumo de ésta carne.

El atractivo que tiene este molusco es su porcentaje de proteínas en relación a su peso, que es alrededor del 13% al 15 % del total y su elevado contenido en minerales de 1,4% a 1,8 %. Además es una carne que no tiene grasa y que tiene alto contenido de proteínas. “Es un complemento perfecto en la alimentación. También tiene usos cosméticos, farmacéuticos y artesanales”, dijo Cardona.

El proceso de producción

En los estudios han encontrado que el área óptima para criar caracoles eficientemente son 2.400 metros cuadrados de los cuales se utilizan 1.700 metros cuadrados en producción. La producción en esta área sería de 4 toneladas el primer año y aumentaría gradualmente. En el tercer año, la producción alcanza las 8,5 toneladas.

El tiempo de producción en Colombia es de ocho meses, mientras que en España puede durar hasta cuatro. Para hacer más eficiente la producción ser requieren espacios cerrados, ambientes y temperaturas controladas.

El costo aproximado de la instalación y montaje del sistema de producción es de entre $50.000.000 y $60.000.000 y el costo de producción en esta área es de $8.600 el primer año y de $4.000 en los años siguientes. Por su parte, el precio de venta promedio en el mercado europeo puede alcanzar hasta los 12 euros por kilo.

“Estos costos de producción están basados en un modelo asociativo en donde por lo menos se desarrollen diez centros de producción seguidos. Las economías de escala que se generan en un modelo como el que proponemos, permite que el producto sea más competitivo”, agregó la investigadora.

Las ciudades en donde están las mejores condiciones para criar caracoles de tierra son la sabana de Bogotá, Boyacá, algunos pueblos de Antioquia y del eje cafetero. “La humedad debe ser entre 70% y 90%, a temperaturas de 14 a 22 grados centígrados. A temperaturas más altas el consumo de agua aumenta los costos y hace que el negocio no sea sostenible”, finalizó.

Fuente:

Los caracoles, una oportunidad de negocio

Marcela Villamil Kiewu

http://www.dinero.com